¿Qué sigue ahora?

Apr 25, 2019

Este sábado 27 de Abril, un grupo de jóvenes de nuestra parroquia de San Andrés, han recibido el sacramento de la Confirmación. El 4 de Mayo, varios niños recibirán por primera vez el sacramento de la Eucaristía. Es muy importante considerar el Catecismo para recibir cada uno de los sacramentos, como un paso en el proceso de nuestra formación cristiana, no como algo que termina cuando recibimos un sacramento. No hay nada más importante que los padres de familia puedan hacer por sus hijos, como lo es procurar que reciban una buena formación cristiana que los prepare para ser y vivir como buenos ciudadanos y excelentes cristianos. La parroquia ejerce su misión de transmitir la fe a los niños y jóvenes, por medio del Catecismo, que como buenos apóstoles realizan nuestros catequistas; pero, corresponde a los papás ayudar a que sus hijos progresen en el conocimiento y práctica de la fe cristiana. Si usted no lo hace, ¿quién lo hará?

Hablando sobre la misión de los padres de familia en cuanto a la educación de sus hijos, nos enseña el Concilio Vatiano II, en su Declaración sobre la Educación Cristiana: “Puesto que los padres han dado la vida a los hijos, están gravemente obligados a la educación de la prole y, por tanto, ellos son los primeros y principales educadores. Este deber de la educación familiar es de tanta trascendencia que, cuando falta, difícilmente puede suplirse. Es, pues, obligación de los padres formar un ambiente familiar animado por el amor, por la piedad hacia Dios y hacia los hombres, que favorezca la educación íntegra personal y social de los hijos. La familia es, por tanto, la primera escuela de las virtudes sociales, de las que todas las sociedades necesitan”(n. 3).

El Papa Francisco en su Exhortación Apostólica Sobre el Amor en la familia, nos advierte que: “uno de los desafíos fundamentales frente al que se encuentran las familias de hoy es seguramente el desafío educativo de sus hijos, todavía más arduo y complejo a causa de la realidad cultural actual y de la gran influencia de los medios de comunicación” (n. 84).

Si los niños y jóvenes de hoy son los hombres y mujeres que liderarán mañana nuestras familias, la Iglesia y la sociedad, es necesario que nos preguntemos, especialmente los padres de familia: ¿Cómo los estamos formando cristianamente para que sean capaces de realizar esta gran misión? De una buena formación cristiana, depende, no únicamente el futuro de nuestras familias, la Iglesia, y la sociedad en este mundo, sino también, la salvación eterna de los seres que más amamos.

¿Está usted, como padre y madre de familia, dispuesto a continuar trabajando por la formación Cristiana de sus hijos e hijas; o se va a conformar únicamente conque ellos reciban los sacramentos?

Padre Marco Lopez