Oración, Formación, Acción

Feb 20, 2019

Recientemente he presentado una propuesta a los líderes de los diferentes ministerios y al Concejo de Pastoral, la cual consiste en lo siguiente: enfocar nuestro trabajo como parroquia en tres pilares: oración, formación, y acción. ¿por qué esta propuesta? El Papa Francisco, nos recuerda que: “la parroquia es presencia eclesial en el territorio, ámbito de la escucha de la Palabra, del crecimiento de la vida cristiana, del diálogo, del anuncio, de la caridad generosa, de la adoración y la celebración” (La Alegría del Evangelio, 28). Esto es lo que estamos llamados a ser como parroquia. 

San Maximiliano María Kolbe, un sacerdote polaco que murió como prisionero en uno de los campos de concentración durante la Segunda Guerra Mundial, afirmaba: “La oración es la palanca que mueve al mundo”. Existen tantas necesidades en nuestra vida personal, familiar, parroquial, en toda la Iglesia, y en nuestro país; lo cual hace urgente que como parroquia oremos mas, que no nos conformemos únicamente con la celebración de la misa dominical. ¿Quién es capaz de detener el genocidio del aborto en nuestro país? ¿Quién puede dar sabiduría a nuestros niños y jóvenes para que sean capaces de obedecer y respetar a sus padres; quién puede fortalecer a los jovenes para que no se dejen destruir por la droga y la pornografia? ¿Quién puede ayudar a que los matrimonios vivan realmente en armonía? Unicamente Dios. Por eso, a partir del primer viernes de Cuaresma, tendremos cada viernes adoración nocturna del santísimo sacramento.

En los primeros siglos de la Iglesia, San Jerónimo afirmaba que: “Desconocer la Escritura es desconocer a Cristo”; y mas recientemente, el padre Flaviano Amatulli Vallente, decía: “Católico ignorante es seguro protestante”. En 1979, los Obispos Latinoamericanos,  hablaron proféticamente en la III Conferencia del Episcopado: “Hasta cuando nuestro Continente no había sido alcanzado ni envuelto por la vertiginosa corriente de cambios culturales, sociales, económicos, políticos, técnicos de la época moderna, el peso de la tradición ayudaba a la comunicación del Evangelio: Lo que la Iglesia enseñaba desde el púlpito era recibido celosamente en el hogar, en la escuela y era sostenido por el ambiente social. Hoy ya no es así” (Puebla, 76-77). Nosotros queremos facilitar la formación cristiana de todos los miembros de nuestra parroquia, ¿Le gustaría a usted ser parte de esto?

“¿De qué sirve, hermanos míos, que alguien diga: Tengo fe, si no tiene obras?” (St 2, 14). El Papa Francisco, nos enseña que: “La vida se acrecienta dándola y se debilita en el aislamiento y la comodidad. De hecho, los que más disfrutan de la vida son los que dejan la seguridad de la orilla y se apasionan en la misión de comunicar vida a los demás”. Al mismo tiempo nos invita a ser: “una Iglesia en salida, que seamos capaces de involucrarnos, acompañar, fructificar y festejar” (La Alegría del Evangelio,10, 24). 

Todos los miembros de San Andres, somos parte de la grandeza y belleza de esta comunidad, ¿Se imagina lo que podemos llegar a ser, si dedicimos involucrarnos según nuestra disponibilidad y capacidades, en la vida de oración, formación, y acción de nuestra parroquia? ¿Acepta usted esta propuesta?

P. Marco Lopez